La Realidad de las Mujeres Cocineras

Cuando hablamos de la buena comida siempre escuchamos que alguien recuerda lo buena que era la comida de la mamá o de la abuela. Muchos incluso pueden mencionar que su gusto por la comida o la cocina vienen de esos bonitos recuerdos. Sin embargo, también existen casos de personas que aprenden o quieren aprender porque en sus hogares, la cocina, no era precisamente uno de los lados fuertes. Cada historia puede ser distinta, pero te has preguntado ¿cuál es la realidad de las mujeres cocineras?

la realidad de las mujeres cocineras

Una ocupación desde que el mundo es mundo

Desde la época de las cavernas se relata como, dentro de la historia, eran los hombres los que se dedicaban a proveer la caza de los alimentos, mientras que las mujeres se encargaban de su preparación, lo que les permitió aprender más mediante la observación a cómo crear combinaciones y no solo a cocinar. Sin embargo, es escasa la información que se tiene de su presencia en este mundo de la cocina a nivel profesional.

Son muchas las sociedades y culturas que colocaban a las mujeres a realizar aquellas actividades que eran meramente del hogar. Posterior a la segunda guerra mundial se vuelve una necesidad que las mujeres fueran capacitadas para trabajar fuera del hogar, por lo que cocinar a nivel profesional no formaba parte de sus intereses (ya era parte de su día a día dentro del hogar) y deciden cambiar delantales y ollas por libros y máquinas de escribir.

Épocas de Cambios

En pleno siglo XXI ya ha quedado más que claro que la cocina no es algo netamente de las mujeres, o por lo menos no a nivel doméstico, como se hacía antiguamente. La aparición de las mujeres dentro de la cocina, comenzó con la escritura de libros de recetas y años después se ha visto casos como Eugénie Brazier (Bourg-en-Bresse, 1895-1977) pioneras de la cocina francesa, que cambió la historia de la cocina profesional.

En otro post, escribí sobre lo que expresa una de mis películas favoritas, Ratatouille. Sin embargo, hay un punto que no mencione, para dedicarle un espacio más completo, y es la verdad sobre las mujeres cocineras.

Dentro de la película, uno de los personajes (la única mujer que trabaja en la cocina del restaurante) expresa que solo las mujeres «más rudas» logran conseguir un puesto dentro de una cocina profesional. Y es así como, al igual que los otros puntos que allí mencioné, me di cuenta que es tal cual como ocurre en la realidad.

las mujeres cocineras

Las mujeres y sus múltiples roles

Desde que las mujeres comenzaron a desenvolverse fuera del hogar, deben desempeñar múltiples papeles dentro de las exigencias de la sociedad. Por lo que la realidad de las mujeres cocineras va más allá de los sacrificios que esta profesión amerita, y lleva consigo un peso agregado, ya que es esa misma sociedad que vocifera libertad para ser o escoger las profesiones que quieran, los que a su vez pretenden que sean madres o mujeres de hogar adicional a las actividades que hagan fuera de casa.

Además de ello, es tolerar todo lo que implica estar dentro de la cocina, por lo que una mínima muestra de «debilidad» que pueda provenir de cualquier circunstancia, te limita aún más para llegar lejos a nivel profesional. Y a esto me refiero con todos los cambios por los que debemos pasar las mujeres mes a mes, o el hecho de que a veces la fuerza o el tamaño no sean los rasgos más fuertes de nuestra anatomía, todo esto sin el agregado de que un día decidan ser madres, que ya ese es otro cuento más largo.

La nueva cocina se resume en trabajo en equipo

Y sé que para algunos, éste podrá parecer otro escrito feminista. Sin embargo, es precisamente el auge del llamado «feminismo» lo que puede distorsionar un trabajo que lleva años ocurriendo sin ser visto por la luz pública. Son años de escuchar historias y las nuevas experiencias vividas, en las que he conocido excelentes mujeres cocineras que son increíbles en su trabajo y además te apoyan como equipo, así como he conocido a otras que te pueden dejar tirado en pleno servicio con 20 comandas esperando por salir, todas al mismo tiempo y les valga madre el resto del personal con el que trabaja.
A título personal, pienso que ya la cocina es bastante fuerte, y en la que debes armarte de un carácter de hierro, para que adicional, se le sume una guerra de géneros, en donde al final, solo se busca expresar la pasión que genera preparar un delicioso platillo que permita complacer al que lo deguste.

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